Cubre la pérdida o el daño a la propiedad asegurada por daños imprevistos y repentinos causados por impericia, descuido y sabotaje, cortocircuito, arcos voltaicos, errores en diseño, defectos de construcción, fundición y uso de materiales defectuosos; defectos de mano de obra, rotura debido a la fuerza centrífuga.